Cuando el cuerpo se reconoce cíclico

Es muy hermoso ver como durante la formación del Viaje de la Mujer Cíclica los momentos donde combinamos el trabajo corporal y el vínculo con la naturaleza, hay algo ancestral del amor natural de las mujeres por la Tierra que se despliega en cada paso y en cada gesto.

foto-maribel-castano-el-viaje-de-la-mujer-ciclica-5Cuando el cuerpo se reconoce cíclico cómo el árbol, la luna, la flor… percibes la alegría del alma de ser una con la naturaleza. Hay algo esencialmente diferente cuando pensamos en el cuerpo a cuando vivimos en presencia en el cuerpo. En una sociedad como la nuestra, inmersa en la prisa e inmediatez, podemos perder el valor de la quietud, el descanso y la regeneración. Perdemos incluso el instinto; la capacidad de escuchar lo que nos dicen las entrañas. Por esta razón volver al contacto Naturaleza-Cuerpo nos devuelve a un ritmo natural desde la sencillez y el respeto.

En la formación del Viaje de la Mujer Cíclica damos gran valor a encontrar el equilibrio de la integración vivencial y teórica. Las prácticas corporales que proponemos están elaboradas a partir del conocimiento profundo de la anatomía y fisiología femeninas, el arte energético del Qi Gong y la escucha corporal combinando estas propuestas que han sido elaboradas con mucho cariño y fundadas en una larga experiencia.el-bol-de-la-pelvis

Si sientes el deseo de mimarte, conocer la sabiduría de tu cuerpo, desplegarte…y te llama acompañar a otras mujeres en la reconexión con lo femenino profundo, están abiertas las inscripciones para la próxima edición que iniciamos en febrero del 2017.